Interiorista: quién es, qué hace y cómo llegar a serlo

Quién es, qué hace

El profesional del interiorismo está especializado en el diseño de espacios interiores de distintos tipos para uso doméstico, comercial, de hostelería o de restauración, en el ámbito tanto privado como público.

Quién es y qué hace


Su objetivo consiste en dar vida a ambientes funcionales, confortables y armoniosos. Interviene ya sea para crear espacios desde cero o para renovar ambientes. En cuanto al diseño, tiene en cuenta distintos factores: exigencias de habitabilidad, calidad de vida, requisitos ergonómicos contemporáneos, estilo deseado.

Rol y responsabilidad


El trabajo del interiorista abarca desde el diseño inicial hasta la propuesta final. Se encarga de integrar los requisitos del cliente, comprendiendo sus gustos y expectativas, para crear propuestas que respondan a sus preferencias y se ajusten al presupuesto disponible.

Se dedica a planificar el espacio utilizando herramientas de diseño asistido y selecciona los materiales y los colores más adecuados. Tiene siempre en cuenta las últimas innovaciones tecnológicas, para proponer sistemas de domótica eficaces y mejorar la comodidad de los espacios. Además, desempeña una importante labor de coordinación para asegurarse de que los arquitectos, constructores y demás proveedores que forman parte del proyecto estén alineados con la solución propuesta de tal manera que actúen en armonía y respetando los plazos establecidos.

El(la) interiorista es responsable, además, de garantizar que el proyecto cumpla con las normativas locales, por lo que debe conocer los requisitos en materia de construcción para diseñar y desarrollar una solución que respete las leyes y reglamentos vigentes.

Carrera y salario


Un(a) interiorista puede trabajar en estudios profesionales de diseño, empresas de diseño o estudios de arquitectura, así como emprender su propio negocio de forma autónoma. Aunque el salario varía de acuerdo con la experiencia y la situación geográfica, suele ser bastante competitivo.

La carrera de un(a) interiorista ofrece un amplio abanico de oportunidades, si bien especializarse en un sector concreto permite afinar las competencias en una dirección específica. Entre las especializaciones más comunes se encuentran:

Interiorista sostenible


En un contexto en el que la atención a la sostenibilidad es un aspecto cada vez más demandado, el(la) interiorista sostenible propone ambientes capaces de conjugar la belleza estética con soluciones respetuosas con el medioambiente. En este tipo de proyectos, los elementos de diseño se integran con materiales reciclados, sistemas de iluminación de bajo consumo energético y soluciones arquitectónicas que maximizan la eficiencia energética.

Interiorista para hostelería


La figura del (de la) interiorista para hostelería es una de las más demandadas en este ámbito. Se encarga del diseño de habitaciones y espacios comunes proponiendo un equilibrio entre el confort, el estilo y la funcionalidad. Estudia cada detalle para transmitir la identidad y la estructura del hotel, acoger al huésped desde el primer momento y hacerlo sentir como en casa durante toda su estancia.

Interiorista para zonas residenciales


Un(a) interiorista para zonas residenciales se centra en el diseño de espacios habitables personalizados, encargándose del mobiliario, la decoración y la elección de colores y tejidos. Trabaja en sinergia con sus clientes a fin de comprender sus gustos, exigencias y estilos de vida, creando interiores que reflejen de forma unívoca las preferencias de quienes los habitan.

Interiorista para el sector de la salud


En ambientes como hospitales y consultorios, en los que el bienestar y el confort de las personas son prioritarios, un(a) interiorista es una figura fundamental para diseñar áreas cómodas y acogedoras. Prestando atención a todos los elementos, desde la iluminación hasta los colores y el mobiliario, diseña estancias que transmiten serenidad y acompañan en el proceso de curación.

Interiorista para entornos comerciales


Crear una experiencia agradable y atractiva para el cliente es un proceso en el que entran en juego distintos elementos, desde la disposición de los productos hasta la intensidad de la iluminación, pasando por la elección de los colores o la cuidadosa selección del mobiliario. El(la) interiorista experto(a) en este ámbito cuida cada detalle para reflejar la identidad de la marca, atrayendo y reteniendo a los clientes al mismo tiempo.

 

Competencias y formación

El(la) interiorista es una figura profesional con competencias transversales que abarcan tanto los aspectos técnicos como los creativos, organizativos y comunicativos.

Competencias técnicas


Entre las competencias técnicas se encuentra el uso de programas de software profesionales como:

  • -          AutoCAD® para crear rápidamente proyectos en 2D o 3D
  • -          Sketch-Up para la modelación en 3D con un estilo de dibujo libre 
  • -          Photoshop® para composiciones gráficas, técnicas de fotomontaje y edición fotográfica
  • -          3D Studio Max® y VRay para el modelado y renderizado en 3D.

Competencias creativas


Un(a) interiorista experto(a) domina competencias creativas, artísticas, expresivas y culturales. La capacidad de generar ideas originales e innovadoras es fundamental: cada proyecto debe ser único y reflejar la personalidad del cliente. En la realización de sus trabajos, un(a) interiorista se muestra sensible a los distintos estilos arquitectónicos, incluso los locales, para crear soluciones que reflejen de forma auténtica y armoniosa las características específicas del lugar, integrando la cultura y la tradición en la estética y la funcionalidad de los espacios diseñados. Es un(a) profesional que está siempre al día sobre las tendencias cambiantes del sector, para proponer soluciones innovadoras y contemporáneas que reflejen los últimos avances del diseño de interiores.

Competencias en cuanto a mobiliario, decoración y diseño


La capacidad de seleccionar muebles, materiales y colores prestando atención a todos los detalles se integra con un conocimiento avanzado de luminotecnia. El(la) interiorista tiene la capacidad de colocar estratégicamente las fuentes de luz, jugando con luces y sombras para crear atmósferas evocadoras y poner en valor los elementos clave de los espacios. Esta competencia no solo contribuye al aspecto estético del proyecto, sino que también influye en la percepción emotiva y funcional de los ambientes, y garantiza un diseño completo y armonioso.

Competencias comunicativas

Para destacar en la profesión, es esencial tener la capacidad de comunicar de forma clara y persuasiva, ilustrando las ideas y visiones propias a través de dibujos, diagramas y presentaciones visuales. Al mismo tiempo, un(a) buen(a) interiorista sabe escuchar atentamente las exigencias de sus clientes para traducirlas en soluciones tangibles.

Una comunicación eficaz con los demás actores implicados en el proyecto es esencial para garantizar una comprensión compartida del resultado final.

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