Año académico

2022/23

Es una opinión muy extendida entre la gente que los alimentos congelados, al igual que los productos industriales, son poco saludables, siempre carecen de sabores, colores, olores y nutrientes necesarios para una dieta saludable, además de perjudiciales para el medio ambiente debido a las altas emisiones que genera el proceso de congelación.

En realidad, la ciencia demuestra que no siempre es así: de hecho, es posible crear y producir alimentos congelados completamente naturales, saludables, sin desperdicios y respetando el medio ambiente. Con el debido cuidado y una voluntad férrea de cambio, incluso quienes producen alimentos congelados pueden contribuir en gran medida a un mundo más sostenible. Briostino es un formato de alimentación que pretende cambiar la percepción negativa vinculada a los productos congelados a través de la venta de un alimento innovador. El proyecto nació del análisis de falsos mitos sobre los alimentos congelados, en particular aquel según el cual "Si hay un asterisco no es bueno", que se convierte en el eje del proyecto.

El proyecto, en colaboración con Frosta y Legambiente, pretende poner en valor las propiedades positivas de los alimentos congelados, tanto en términos de calidad del producto como de compromiso con el medio ambiente.