Año académico

2025-2026

Una colección que reivindica la diferencia como un espacio de belleza y resistencia, cuestionando los estigmas que históricamente han definido quién merece ser aceptado y quién es señalado como monstruo.

Flores para un monstruo nace como una reflexión sobre la exclusión y el estigma para reivindicar a todas aquellas personas que, a lo largo de la historia, han sido señaladas por ser diferentes. A través de la moda, el proyecto resignifica la figura del monstruo y la transforma en un símbolo de resistencia, vulnerabilidad y belleza. 

La colección establece un diálogo entre lo delicado y lo inquietante, combinando referencias propias de la alta costura con elementos asociados a lo grotesco y lo fantástico. Sedas, encajes, cuero, plumas y organzas conviven en siluetas de gran carga dramática, donde la tensión entre fragilidad y fuerza construye un imaginario que desafía las categorías tradicionales de lo bello y lo monstruoso. 

El trabajo artesanal ocupa un lugar central en el desarrollo de cada pieza. Bordados manuales, aplicaciones de plumas, estructuras encorsetadas, volúmenes escultóricos y materiales nobles se integran en prendas concebidas como personajes, capaces de narrar una historia donde la diferencia deja de ser un motivo de exclusión para convertirse en un gesto de afirmación. Cada look propone una nueva lectura de aquello que la sociedad ha aprendido a rechazar, invitando a descubrir la belleza que existe en lo imperfecto y en lo incómodo. 

Flores para un monstruo es una dedicatoria a quienes alguna vez fueron juzgados por su identidad, su origen o su forma de existir. Un proyecto que convierte el diseño en un acto de reparación simbólica y recuerda que, en ocasiones, las flores más necesarias son las que se ofrecen a quienes el mundo insistió en llamar monstruos. 

Peio Santisteban Luzuriaga es alumno del Título de Grado en Diseño de Moda.